Pregunta nº 2, de Jean-Marie E. de Saint-Chamas:
En nuestro entorno actual, debido a la crisis de Covid, nuestros líderes imponen regularmente nuevas reglas de existencia que a menudo se contradicen de un día para el otro.
Soy consciente de la manipulación de nuestras autoridades políticas, científicas y médicas para crear un clima de ansiedad y miedo entre la población.
Me resulta difícil entender cómo el universo puede permitir que se desarrolle tal estado de confusión e inestabilidad en las mentes y los corazones de la mayoría de los humanos, que se asustan tanto, incluso llegan a aturdirse, hasta el punto que ya no pueden escuchar a la razón.
Por mi parte, sabiendo la importancia de lo que hemos aprendido, de lo que sabemos gracias al descubrimiento de la Resfo, me gustaría conocer su visión, porque me doy cuenta de que incluso entre mis parientes cercanos (familia y amigos) rara vez se nos escucha y menos aún se nos oye.
¿Qué debemos hacer para que cada uno de nosotros construya y transmita correctamente la información al universo?
Respuesta: 16 Setiembre 2020
Sólo puedo responderle de acuerdo con estas primeras frases escritas al principio de mi sitio web, siempre que las lea para escuchar y no para responder:
“si la existencia tuviera un sentido, como el de cumplir una función en relación con la programación que nos permitió nacer y que nos fue transmitida, de elemento en elemento por una cadena hereditaria que se remonta a los primeros momentos del Universo, nuestro único y verdadero padre, la Salud estaría ligada al respeto por el sentido de esta existencia.
Si tratamos de vivir fuera de esta programación, según nuestros deseos y poder, o si el miedo a lo desconocido (el futuro de la programación) por la pérdida de lo conocido (el pasado ya vivido) nos inmoviliza y nos impide respetar la programación del Universo, entonces la Salud se vería afectada. Para reencontrarla, sólo el Universo puede devolvernos al camino que nos permite respetar su programación. Entonces debemos aceptar los acontecimientos y las dificultades que crea para ayudarnos. No hay el azar, es la única manera que tiene el Universo de informarnos y permitirnos cambiar si sabemos escuchar para oír y no para responder.
Si la programación del Universo requiere, como en el útero de las mujeres embarazadas, la muerte de un elemento (la placenta) para hacer nacer lo que está asociado a ella (el feto), en otro mundo, la muerte sería útil y tendríamos, además, otra y original definición de Salud al aceptar la muerte.”
El covid19 afecta a la Salud del Hombre, es decir que el Hombre ya no respeta la programación del Universo y el covid19, un simple virus, no es más que un acontecimiento que subraya una actitud que el Hombre debe aceptar perder y DEJAR DE HACER LO QUE QUIERE, Y HACER LO QUE DEBE.
Nuestra existencia simboliza el presente porque somos el resultado de la unión de memorias de un pasado (óvulo) y un futuro (esperma). El presente es el punto común entre 2 elementos diferentes pero de misma naturaleza (tiempo: pasado y futuro; espacio: interior y exterior o físico y metafísico…).
El presente no es NUESTRO presente: nuestro presente es el punto común entre nuestro ego que se situa como observador para elegir, y nuestro yo que se construye en los pasos del ego para realizar su elección. Es así como nuestro presente nos lleva a hacer lo que queremos y no lo que debemos que no está ligado a una elección sino a una obligación.
El presente es esta pandemia que afecta, en toda la Tierra, a los hombres que viven su presente. Es difícil saber si estamos viviendo el presente o nuestro presente. Cada uno de nosotros puede ser contagiado e infectar a nuestro vecino. Para que esta pandemia se detenga, cada uno de nosotros debe aceptar no contaminar a su vecino. La única solución válida es usar una máscara cuando estás en contacto con otras personas. La máscara no tiene por objeto proteger a la persona que la lleva, sino a las personas de su entorno inmediato. Así como no podemos aceptar estar enfermo o incluso morir después de estar contaminado, no debemos aceptar contaminar a personas frágiles. Sería entonces un verdadero asesinato premeditado que merecería la pena de muerte, si la justicia aceptara hacer su trabajo. En mi opinión, todo acto premeditado es susceptible de repetirse, y nuestro deber de prevención nos exigiría utilizar medios eficaces y definitivos para evitar la reincidencia.
Es cierto que la máscara es molesta, pero ¿tenemos derecho a rechazar todo lo que nos incomode?
Nos impide respirar libremente, y algunas personas creen que la buena respiración es esencial para nuestra salud, pero también tenemos una necesidad imperiosa de beber correctamente para nuestra existencia, y si el agua de que disponemos está envenenada, ¿no sería sensato prescindir de ella mientras encontramos agua potable?
Si todo el mundo acepta llevar una máscara y respetar las medidas de protección, muy rápidamente el virus ya no podrá circular y desaparecerá rápidamente. De esa forma ya no será necesario buscar medicamentos y vacunas que enriquezcan a los laboratorios y a sus directivos. Esto será mucho más eficaz que hacer peticiones y manifestaciones que nunca podremos hacer cumplir. Sé que a mucha gente no le gustará mi respuesta, aunque hayan seguido mis enseñanzas y estén totalmente de acuerdo con ellas. Escuchar ideas agrada a nuestro ego, pero a menudo disgusta a nuestro yo cuando tenemos que vivirlas.