Pregunta nº 3: Armelle C. el 1 de Setiembre de 2020
Hola Claude, nos pones en un aprieto con tu precio libre por la consulta. Es perturbador. Algunas personas me preguntaron cuánto dinero debían poner, y no quise decirles nada. Yo, tengo suerte, no tengo nada que poner pero, si tuviera que hacerlo, habría puesto: NADA. Nada, porque todo lo que has hecho por cada uno de nosotros, por miles de personas, no tiene precio. Es inestimable. Gracias
Respuesta el 19 de Setiembre de 2020
Tu carta es una verdadera pregunta, y si la contesto tan tarde, es porque no estaba en casa para hacerlo. Tu carta aporta 2 respuestas, dependiendo de si uno se sitúa del lado de mi acción o del lado de la persona que viene a pedirme ayuda.
Por el lado de mi acción, si lo que he hecho es inestimable, entonces me habría desvalorizado eligiendo el coste de mis consultas: 120 euros por una primera consulta de tipo general, 180 euros por una primera consulta para liberarse de una adicción (porque una adicción hace que el adicto pierda mucho dinero inutilmente). De hecho, me habría evaluado en MENOS que NADA, y os habría engañado sobre mi valor durante mi acción de RESFO. Si yo no soy NADA en mi acción, la pareja que formo con el paciente que me consulta, hace de este paciente un TODO que tiene TODO para realizar la pérdida de los epigenomas heredados o adquiridos que le molestan en su vivencia del momento presente y que le llevan a hacer lo que quiere y no lo que debe. Entonces, ¿en cuánto estimais este trabajo de pérdida que debeis hacer? Sólo vosotros podeis definirlo porque, de hecho, es una inversión para el futuro de vuestra salud (según mi definición de la SALUD que ya habeis podido leer en la primera página de mi sitio web). Sólo vosotros podeis estimar el esfuerzo que debeis hacer para ser NADA en el momento presente a fin de poder aprovecharlo plenamente. Si podemos comprar espacio, no podemos comprar tiempo, nos lo ofrece el Universo, y tal vez es por eso que perderlo cuesta caro y podemos decir de forma gráfica que el tiempo es dinero.
Por el lado de vuestra acción, si considerais que lo que puedo aportaros es inestimable, no os atrevereis a ofrecéroslo para beneficiaros de ello, y mi acción será entonces nula o efímera.
El hombre a menudo cree que hay cosas que no puede hacer, pero es porque nunca ha intentado hacerlas que cree eso. Vivir el momento presente permite vivir al 100% las posibilidades que se nos dan al nacer para realizar nuestra existencia. No hay que confundir EL momento presente de su realidad (entre su físico y el metafísico al que está ligado) y SU momento presente ligado a su imaginario creado por su mente psíquica. Así, espontáneamente hacemos lo que DEBEMOS y no lo que QUEREMOS.
En medicina, se os da un tratamiento para suprimir los síntomas que os afectan, ya sean secundarios a una causa desconocida, ya sean primarios, debidos a una ausencia funcional física.
En Resfo, se desactivan progresivamente, a nivel celular de vuestro físico, los genes heredados o adquiridos que os impiden vivir la realidad del momento presente de vuestra existencia, es decir, vuestra alma, el punto común entre vuestro físico y vuestro metafísico. Vuestro trabajo es entonces tomar conciencia de vuestras sensaciones para conservarlas el mayor tiempo posible, o incluso encontrarlas de nuevo si las perdéis. Es por eso que al final de la sesión encontráis una gran distensión, una serenidad tal que el entorno parece no existir más, vuestra mente psíquica no tiene más referencias, está en reposo, lo que os da una sensación muy agradable de estar flotando.